Cómo reconozco a una sumisa
¡Dichoso del amo que tenga la suerte de descubrir a una sumisa o a una esclava sexual!

Llegar a poseer una Onna Dorei (como se llama en Japón) no es una tarea sencilla. Pero si cuentas con la suficiente información puedes llegar a reconocerla y a convencerla de que eres el mejor amo para ella. Y es que poseer una esclava sexual es un verdadero tesoro para cualquier persona que sienta placer erótico en la dominación de su compañera de juegos sexuales.

Un dominante siente atracción a poseer al otro, de tenerlo a tu merced y de hacerle daño, pero jamás de forma abusiva. No hemos de olvidarnos que en el BDSM el sexo es siempre algo sano, seguro y consensuado.

¿Cómo reconozco una sumisa?

La pregunta más recurrente que se hace un dominante primerizo es: ¿cómo reconozco a una sumisa? o ¿cómo descubro a mi esclava sexual?

Ante todo hemos de decir que las expectativas de encontrar a la sumisa perfecta dispuesta a ser descubierta pueden no verse cumplidas. Hay personas que son dominantes y también disfrutan de rol sumiso en el teatro erótico. Incluso hay Sin embargo sí que hay determinadas características que nos pueden hacer sospechar que tal o cual persona puede tener inclinaciones sumisas.

Características para reconocer a una sumisa

Partiendo de la base de que el placer sexual es universal, podríamos decir que casi cualquier persona con mentalidad abierta puede disfrutar de la esclavitud erótica en determinado momento.

Veamos entonces qué características innatas más relevantes tienen las personas con naturaleza masoquista, seguidoras del bondage, la disciplina y dominación, la sumisión y el sadismo y el masoquismo (BDSM):

  • Carácter fuerte.
  • Orgullosas.
  • Narcisistas.
  • Rebeldes.
  • Dominantes.
  • Suelen ocupar un cargo relevante en su vida laboral.

¿Curioso, verdad? A que no te esperabas que las mejores sumisas hagan gala de estas características tan aparentemente opuestas a su rol de esclava sexual?

BDSM

La psicología de una sumisa

Una sumisa necesita refugiarse en esa forma de placer sexual para combatir las características propias de su personalidad arrolladora.

La Onna Dorei piensa interiormente que exponiéndose completamente a un amo que le quite la autoridad, la libertad y el excesivo orgullo puede llegar a conocerse a sí misma y sentirse completa.

Si bien, como hemos dicho anteriormente, cualquier mujer puede llegar a ser una buena sumisa, esta clase de personas con una fuerte personalidad tienen mucha más predisposición y capacidad de convertirse en una esclava sexual.

La mujer que se acerca al mundo del BDSM para convertirse en una sumisa, lo que realmente desea es que la obliguen a hacer lo que ella realmente quiere hacer. Anhela que un buen amo le permita cumplir sus sueños de vivir algo diferente a lo que encuentra en su vida cotidiana. 

Las sumisas buscan, en definitiva, que el peso que llevan cada día sobre sus espaldas al mantener una posición autoritaria y dominante, sea aliviado por su querido amo. Y será el amo quien en la cama será el que tenga todo el poder al que ella solo debe limitarse a obedecer.

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¡Átame para liberarme!

La humillación y el sometimiento constituyen la balanza perfecta que equilibra el orgullo y la rebeldía. Toda sumisa busca amor, seguridad y protección, y es entonces donde mágicamente aparece tu oportunidad de convertirte en un buen amo para ella.

Ahora podrás comprender mucho mejor la popular frase “Átame para liberarme”, ¿verdad? Cuando una sumisa permite ser sometida, lo que en realidad busca es liberarse de su prisión mental, del estrés de sus obligaciones diarias y de los cánones sociales que le dicen que lo normal y deseable para ella es el sexo vainilla.

Como bien exponía Leopold von Sacher-Masoch, el padre del sadomasoquismo y quien descubrió el lado fuerte del amor profundo, una esclava o un esclavo desea serlo por adoración a su amo y en su deseo de ser cuidada y protegida por él.

¿Eres el afortunado amo de una sumisa o aún no has logrado encontrarla? ¿Cuáles son los límites que ponéis? Cuéntanos todo de ti, estamos ansiando conocerte.